jueves, 28 de julio de 2011

5 razones para cambiar la bañera

.- 5 Razones para cambiar la bañera por un plato de ducha.

          1 ***** accesibilidad.
          2 ***** sostenibilidad.
          3 ***** funcionalidad.
          4 ***** fácil instalación.
          5 ***** comodidad.


El diseño tradicional del cuarto de baño no responde a las actuales exigencias de seguridad y comodidad para personas con movilidad reducida, bien sea por la edad, por enfermedades degenerativas u otros factores. Los accidentes en la bañera pueden producir graves lesiones.

Para reducir al máximo los riesgos de accidentes, es necesario aportar soluciones que aumenten la seguridad, la comodidad y la accesibilidad, en definitiva soluciones que faciliten la independencia y la autonomía personal.
Cambiar la bañera por un plato de ducha,  es una interesante opción, para ganar espacio en el baño y conseguir mayor seguridad en la ducha.
Ha sido cuestión de tiempo el que la ducha le haya terminado ganando la batalla a la bañera.
Hoy en día, no se concibe un cuarto de baño sin esta pieza sanitaria, que nos facilita la higiene de un modo fácil y rápido.



Todas las bañeras del mundo sueñan con ser duchas algún día.

Con Albea, puedes cambiar tu bañera por un plato de ducha antideslizante  en un sólo día. ¡Y sin obras molestas en casa!

Sólo tienes que llamarnos al 607 664 419 entrar en albea.es y pedir tu presupuesto.
Haz de tu baño un lugar más seguro, accesible y espacioso
    

martes, 19 de julio de 2011

teléfono Urgencias ALBEA 24 horas 607664419

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Albea 24 Horas / 365 dias al año.

Estamos para atenderte las 24 horas del día los 365 dias del año.

¿Y por qué no hacemos algo en el salón?

¿Y por qué no hacemos algo en el salón?


¿Cuánto dinero dedicas al año a mantener tu coche, y cuánto dedicas a mantener tu casa? Es decir, ¿cómo cuidas tu coche y cómo cuidas tu casa? O cuánto tiempo, atención, cariño… les dedicas a cada uno.

Porqué llevamos el coche al taller por un pequeño raspón, o porqué somos tan exigentes al ir a un restaurante o a una tienda, y al llegar a nuestra propia casa nos conformamos con cualquier cosa…

 Tenemos que tener muy claro QUÉ queremos (y qué tenemos), y luego ya pasar al CÓMO lo hacemos.




Pequeñas intervenciones como abrir un hueco en un tabique permitiendo que llegue luz natural a un pasillo oscuro, unir espacios con grandes puertas correderas en vez de con “la típica puerta”, separar la cocina con vidrio… o simplemente convertir una pared en una estantería adaptada a nuestras necesidades, son intervenciones controladas que, con poco dinero, pueden hacer que cuando llegues a tu casa te sientas como en un pequeño Palacio.